Todos los educadores y demás trabajadores de la institución han demostrado capacidad de adaptación y dedicación para continuar con el acompañamiento y la labor socioeducativa Este periodo de finalización del curso académico 2019-2020 es un tiempo de balances y, entre ellos, destacamos el de la Fundación Marcelino Champagnat, cuya principal conclusión -tras repasar estos meses de confinamiento, de estado de alarma y de suspensión general de las actividades presenciales- es que esta institución sigue presente en la vida de sus beneficiarios. “Creíamos que nos habían quitado nuestra mayor seña de identidad, que es aquella forma de educar que nos pidió nuestro fundador el Padre Champagnat, la pedagogía de la presencia; pero, echando la vista atrás, hemos podido seguir presente en las vidas de nuestros beneficiarios y beneficiarias de muchas formas, porque para Educar al Estilo Marista hay que acompañar y cuidar”, han indicado desde la Fundación. Por tanto, el balance global que se realiza desde esta institución marista del curso en general y de estos últimos meses en particular es positivo. De hecho, todos los educadores y demás trabajadores de la institución han demostrado capacidad de adaptación y una gran dedicación para continuar con el acompañamiento y la labor socioeducativa que desarrolla la Fundación Marcelino Champagnat. Así pues, desde esta entidad de Maristas Mediterránea se quiere agradecer todo el esfuerzo de las personas que hacen posible la ejecución de los diferentes programas sociales. “Continuar con la actividad no hubiese sido posible sin el compromiso y la vocación de los compañeros de Huelva, Sanlúcar La Mayor (Sevilla), Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), Córdoba, Granada, Vélez-Málaga (Málaga), Málaga, Jaén, Murcia y los municipios valencianos de Quart de Poblet, Torrent y la propia Valencia. Junto a ellos, también se reconoce y agradece el respaldo de los financiadores públicos y privados de la institución, así como el apoyo incondicional del Equipo Provincial de Solidaridad y de otros equipos Provinciales y Consejos de Maristas Mediterránea. En total, se ha seguido prestando servicio a cerca de un millar de personas en los distintos territorios de España donde está presente la Fundación Marcelino Champagnat y llevando a cabo las actuaciones de modo telemático. En concreto, se ha acompañado a más de 55 niños y jóvenes de Educación Primaria en sesiones diarias de refuerzo educativo; más de 92 jóvenes han realizado formación online en diferentes portales con certificación profesional; un centenar de jóvenes se están preparando de forma telemática las pruebas de Graduado de Educación Secundaria para mayores de 18 años (convocatoria de septiembre); y en Málaga han seguido acompañando de forma individualizada a los más de 50 beneficiarios con diversidad funcional que se están preparando oposiciones de “Ordenanza y Cuerpo Auxiliar Administrativo”. A ello hay que añadir el seguimiento de inserción sociolaboral que se ha realizado a más de 200 personas; el acompañamiento a las necesidades, tanto educativas como de otras índoles, a más de 300 familias que atiende la entidad en los diferentes territorios; y la docencia y seguimiento telemático a más de 30 personas para adquirir el título de “Manipulador de Alimentos”. Al mismo tiempo, la Fundación ha querido seguir ofreciendo formación de calidad y, durante la pandemia, ha creado e impulsado las llamadas “Píldoras formativas”. Han sido 4 sesiones online, siguiendo la metodología de webinar sobre formación específica, relación con la Administración Pública, currículum vitae y entrevista de trabajo. De esta iniciativa se han beneficiado más de 60 personas. Y otro ejemplo de la iniciativa de la Fundación Marcelino Champagnat ha sido el Taller Social ‘Suman2+’ de Málaga, que ha demostrado su capacidad de adaptación y su reconversión laboral para, por un lado, garantizar la formación y los puestos de trabajo que genera y, por otro, liderar proyectos encaminados a ofrecer un servicio público, de gran utilidad social y que contribuye a la lucha contra la pandemia del COVID19. Así, junto a la ONGD Taller de Solidaridad y las Siervas de San José, ‘Suman2+’ ha puesto en marcha un proyecto de fabricación de mascarillas sanitarias homologadas y otro material higiénico destinado a apoyar a los profesionales sanitarios y cuidadores de residencias, además de poder repartir unas 20.000 mascarillas, de forma gratuita, a las personas más vulnerables. Y es que, tras un primer análisis de la situación, si algo se tenía claro la Fundación es que las personas más perjudicadas durante la pandemia producida por el SAR-CoV-2 y su crisis sanitaria son las personas más vulnerables. Y, por ello, han sido la prioridad de esta institución marista, pues en esta situación resuena especialmente aquel pasaje del Evangelio de Mateo en la parábola de la viña “Los últimos serán los primeros” (Mt 20; 16). En esta línea, la Fundación valora, reconoce y aplaude la actitud y el comportamiento de las niñas, niños y jóvenes de sus centros residenciales: Hogar Champagnat (Torrent) y los Hogares de Emancipación Hermanos de Quart de Poblet, Valencia y Granada. “Y también la labor de los Equipos Educativos, que han priorizado el bienestar de estos usuarios por encima de todo, acudiendo todos los días al Hogar o al Piso con un gran sonrisa y una lista de actividades para que la alegría de que todo iba a salir bien fuera de corazón”. En otro orden de cosas, esta institución de Maristas Mediterránea ha tenido que atender otra serie de obligaciones y responsabilidades. Entre ellas, la Fundación tenía fechadas con la empresa EDUQATIA (Entidad de Evaluación, Certificación y Acreditación de Sistema de Calidad), diversas auditorías internas para obtención de la certificación del Sistema de Gestión de Calidad. Estas actividades se han cubierto con éxito durante el periodo del confinamiento y, acreditada la profesionalidad y el buen hacer en tales auditorías, la Fundación Marcelino Champagnat ha obtenido el Sello de Calidad de la Entidad certificadora EDUQATIA. Para finalizar, junto a todo lo anterior, se han llevado a cabo diferentes formaciones técnicas sobre el Bien del Menor, el sistema de calidad y el Ingreso Mínimo Vital, entre otras. En definitiva, desde el pasado 14 de Marzo, la Fundación Marcelino Champagnat, como tantas entidades solidarias, se ha tenido que reinventar, adaptar e imaginar mucho para seguir dando lo mejor de sí misma. Para ello, ha contado con el ingenio, la creatividad y, por supuesto, la entrega, de todo su personal. Hasta ahora lo ha logrado con nota y, a partir de ahora, está trabajando para garantizar una ‘vuelta a la normalidad’ lo más segura posible. “Los siguientes meses serán claves para esa vuelta al abrazo, a la cercanía, y se está trabajando en ello, pero también se está trabajando por si existiera un nuevo rebrote poder seguir atendiendo con la calidad que nuestros beneficiarios y beneficiarias se merecen”, concluyen desde la Fundación, la cual termina con una frase que resume su sentir: “¡Gracias Equipo, Gracias Fundación Marcelino