Maristas y La Salle trabajan juntos en iniciativas que responden a la llamada del XXII Capítulo General para incrementar nuestra presencia entre niños y jóvenes ‘en los márgenes del mundo’ Los hermanos de Maristas Mediterránea (José Luis) y de La Salle (Jesús) trabajando con los usuarios de sus actividades. Las instituciones religiosas de Maristas y La Salle decidieron constituir el pasado año (2019) una nueva Comunidad Religiosa Intercongregacional, la llamada Comunidad ‘Fratelli’, en Melilla. El aterrizaje en este lugar busca detectar y actuar sobre las necesidades de Frontera-Sur del territorio. Tras un período de acercamiento a la realidad, de discernimiento por parte de varios hermanos (maristas y lasalianos) y de acompañamiento técnico, se ha propuesto la creación de una iniciativa común: el proyecto social ‘Fratelli’. El proyecto social ‘Fratelli’ quiere ser, ante todo y, sobre todo, una muestra de la razón de ser de los Hermanos Maristas, un espacio y una acción en las que continuar viviendo y construyendo el sueño de nuestro fundador, Marcelino Champagnat. Es una demostración de auténtica misión marista que, además, tenemos la suerte de compartir con otra gran institución religiosa como La Salle para construir un proyecto en familia. Esta iniciativa conjunta de Maristas y La Salle quiere ser, igualmente, una respuesta a la llamada de nuestro XXII Capítulo General para incrementar nuestra presencia entre niños y jóvenes ‘en los márgenes del mundo’; y entronca, al mismo tiempo, con nuestro lema de este año: “Despierta”. Porque ambas congregaciones, que caminan de la mano en este proyecto, se han dado cuenta de que no pueden permanecer dormidas ante una realidad tan dura y se han puesto manos a la obra desde el primer minuto. Gracias al trabajo previo de dos hermanos: Jesús (La Salle) y José Luis (Maristas Mediterránea) pusimos el despertador y, a la vez, el cronómetro en marcha para trabajar en la zona. Conscientes de que necesitamos comenzar cuanto antes, vamos dando pasos en esta sentido y contribuyendo a lograr nuevas oportunidades para quien más lo necesita. Se quiere atender la urgencia social en esta ciudad a través de una Escuela de Segunda Oportunidad, un Hogar de Emancipación y un Plan de Ocio y Tiempo Libre El primer trabajo sobre el terreno ha dado sus frutos en forma del proyecto social ‘Fratelli’, que tiene un claro objetivo de acogida y acompañamiento para las personas migrantes en Melilla, especialmente para menores y mayores ex tutelados. Y, para abordar tal reto, se ha configurado una triple acción: una Escuela de Segunda Oportunidad, un Plan de Ocio y Tiempo Libre y un Hogar de Emancipación. Tres elementos que se empiezan a poner en marcha en este curso 2020-2021 y que vienen a incidir, respectivamente, en el área de inserción sociolaboral, en el área socioeducativa y en el área residencial. Estas tres líneas de acción se corresponden con las conclusiones del periodo de discernimiento y reflexión que han vivido en la ciudad autónoma los dos religiosos. Así, se aprovecha su trayectoria personal y profesional, además de las habilidades y competencias que poseen, unas características que resultan claves para desarrollar un acompañamiento ofreciendo lo mejor como cristianos y religiosos consagrados a las personas beneficiarias. Se quiere atender la urgencia social en Melilla y, en el caso de Maristas, además del Hermano José Luis, se cuenta con el respaldo y la coordinación por parte de la Fundación Marcelino Champagnat. En la actualidad se está en una fase inicial, comenzando con un recurso socioeducativo para menores que necesitan de nuestro acompañamiento y un espacio donde compartir problemas, alegrías… y donde construir un espíritu de familia. Presencia y atención de los hermanos de la comunidad intercongregacional 'Fratelli' en diferentes momentos con personas migrantes. Asimismo, la realidad de Melilla se ha endurecido debido a la pandemia del COVID19 y las carencias y necesidades son aún mayores. Ambas congregaciones estamos trabajando juntas en las estrategias de viabilidad para un proyecto que es a medio y largo plazo. Tenemos mucha ilusión y, a la vez, prisa… porque la pobreza y la urgencia social no entienden de tiempo. Tal y como explican desde la Fundación Marcelino Champagnat, se está avanzando y trabajando en las tres líneas de acción comentadas: escuela de segunda oportunidad, área de educativa y ocio y tiempo libre y un área residencial donde alojar a jóvenes que no tienen recursos y quieren continuar su proceso migratorio en busca de un mundo mejor de, al menos, una vida digna. La Fundación Marcelino Champagnat se está volcando para materializar lo antes y lo mejor posible cada aspecto del proyecto. Junto a ella, el hermano de Maristas y el de La Salle tendrán unas funciones esenciales para el arranque de este gran proyecto social. Y es que este proyecto social ‘Fratelli’ en Melilla necesita de un amplio respaldo de recursos humanos y materiales para llevarse a cabo. Además de los citados hermanos de Maristas y La Salle, hacen falta profesionales técnicos y educativos para atender las iniciativas; hay que contar con voluntarios que se incorporen a las diferentes actividades y es imprescindible disponer de instalaciones, mobiliario y enseres para el desarrollo de las propias iniciativas. Junto a todo ello, valoramos la disposición y el respaldo mostrado por la Obra Social ‘La Caixa’ para ayudar en los inicios de este proyecto. El proyecto social ‘Fratelli’ en Melilla es todo lo comentado y, al tiempo, es un desafío para luchar por un mundo más justo, tolerante y pacífico donde la fraternidad entre las personas sea un auténtico estilo de vida que eche raíces en todos y cada uno de los territorios con presencia marista. Imágenes del los religiosos presentes en Melilla junto a integrantes del Equipo Provincial de Solidaridad y la Fundación Marcelino Champagnat antes de la pandemia por