Más de 3.200 personas acompañadas, una misión educativa y social arraigada en el carisma marista y un firme compromiso con la dignidad y el futuro de quienes más lo necesitan
La Fundación Marcelino Champagnat (FMCh) ha presentado su Memoria 2025, un documento que recoge no solo los principales datos de actividad del último año, sino, sobre todo, el sentido profundo de una labor social y educativa inspirada en el carisma marista y orientada a la transformación real de vidas y comunidades.
Bajo el lema “Celebremos la Vida”, la memoria refleja un año marcado por la cercanía, el acompañamiento y la confianza en las capacidades de cada persona, especialmente de niños, niñas, jóvenes y familias que viven situaciones de vulnerabilidad o exclusión social.
Una memoria que nace de la vida compartida
En la carta que abre el documento, el presidente de la Fundación, José Antonio Paredes Moreno, subraya que esta memoria es “reflejo del camino recorrido y, sobre todo, de la vida compartida con las personas que dan sentido a nuestra misión”. “Celebrar la vida -indica- no implica ignorar las dificultades sociales actuales, sino reafirmar la dignidad infinita de cada persona y su posibilidad real de futuro, incluso en contextos de fragilidad”.
En un escenario de incertidumbre que afecta especialmente a muchas familias, la Fundación ha querido ser hogar, presencia cercana y espacio de oportunidad, consolidando programas, reforzando equipos profesionales y ampliando su red de voluntariado y entidades colaboradoras. Todo ello desde una convicción clara: la transformación social nace de la cercanía, la escucha y la relación.
Identidad marista, misión social y compromiso educativo
Creada por la Congregación de los Hermanos Maristas, la Fundación Marcelino Champagnat tiene como misión mejorar las condiciones de vida y promover el desarrollo personal, social y educativo de personas en situación de exclusión o riesgo social. Su visión se orienta a la construcción de una sociedad más justa, que garantice derechos, integración y oportunidades reales de desarrollo.
Este compromiso se sostiene sobre una serie de valores clave:
- Identidad cristiana y marista, inspirada en San Marcelino Champagnat.
- Enfoque educativo integral, que acompaña a la persona en todas sus dimensiones.
- Vocación y compromiso social, compartido por profesionales y voluntariado.
- Solidaridad, presencia y acompañamiento, como base de toda intervención.
FMCh en cifras: impacto social durante 2025
La memoria recoge el alcance del trabajo desarrollado a lo largo del año:
- 3.296 personas beneficiarias directas, en los ámbitos sociolaboral, socioeducativo y residencial.
- 2.453 personas atendidas en programas sociolaborales, logrando 253 inserciones laborales.
- 780 niños, niñas y jóvenes participantes en programas socioeducativos, junto a sus familias.
- 63 personas acompañadas en programas residenciales.
- 309 personas voluntarias implicadas activamente en la misión.
- 154 profesionales conformando los equipos de intervención.
- 256 personas preparadas para la obtención del título de la ESO, con 77 aprobados durante el año.
Estos datos evidencian un impacto creciente y sostenido, siempre centrado en la persona concreta, su historia y su proceso.
Programas que acompañan procesos de vida
La Fundación desarrolla su labor a través de distintos programas, entre los que destacan:
- Programas residenciales, orientados a emancipación y acompañamiento integral.
- Programas socioeducativos, dirigidos a la infancia, la adolescencia y las familias.
- Programas de inserción sociolaboral, formación y empleo.
- Voluntariado, como expresión de compromiso comunitario.
- Proyectos europeos Erasmus+, centrados en innovación educativa y educación de personas adultas.
- El Taller Social, como iniciativa de empresa social e integración laboral.
Todos ellos se despliegan en diversas provincias y territorios, adaptándose a La necesidades locales y fortaleciendo el trabajo en red con administraciones, empresas y entidades sociales.
Comunicar, cuidar, transformar… y seguir celebrando la vida
La Memoria 2025 recoge también un impulso renovado en el ámbito de la comunicación, con el lanzamiento de una nueva web corporativa y un Plan de Comunicación 2026‑2028, pensados para contar mejor lo que la Fundación es y hace: historias reales, rostros concretos y procesos de transformación que merecen ser compartidos.
La Memoria 2025 es, en definitiva, un ejercicio de transparencia y gratitud, pero también una reafirmación del camino recorrido y del horizonte que guía a la Fundación Marcelino Champagnat: seguir construyendo comunidad, sembrando esperanza y generando oportunidades, desde la educación, la inclusión y la fraternidad marista.