La Fundación Marcelino Champagnat en Torrent (Valencia) despliega formaciones prácticas, refuerzo personal e iniciativas comunitarias a través de las que ayudan a jóvenes a integrarse y acceder al mercado laboral
La Fundación Marcelino Champagnat (FMCh) en Torrent se está convirtiendo en un espacio fundamental para acompañar a jóvenes en su proceso de aprendizaje, desarrollo personal y acercamiento al mundo laboral. A través de diferentes formaciones, se ofrece una respuesta adaptada a sus necesidades, poniendo en el centro a la persona y su realidad, siendo en su mayoría, realidades complejas.
Uno de los programas clave es la Escuela Taller, donde se trabaja la alfabetización desde un enfoque práctico e integrador, siendo una necesidad emergente por la ausencia de recursos suficientes para cubrir con la necesidad de tantas personas inmigrantes o con conocimientos básicos. Como novedad este año, se ha pasado de un formato trimestral a una continuidad anual, lo que permite a los y las jóvenes con necesidades lingüísticas aprender castellano con el tiempo necesario, desde la base y de forma más sólida. Además, combinan este aprendizaje con nociones de jardinería y mantenimiento, en un entorno donde no solo adquieren habilidades, sino que también generan vínculos entre ellos y ellas, así como con las profesionales, compartiendo tanto momentos formativos como espacios de ocio y convivencia.
Por otro lado, se desarrollan las ACCF (Acreditación de Competencias Profesionales y Formativas), actualmente en la especialidad de auxiliar de cocina; una formación que favorece la adquisición de competencias profesionales básicas y hábitos laborales. A través de una metodología práctica, el alumnado se acerca a un sector con oportunidades reales de empleo, ganando autonomía, confianza y motivación para su inserción en el mundo laboral.
Como novedad, a las formaciones prácticas y el refuerzo personal de la Fundación Marcelino Champagnat en Torrent, la Escuela Segunda Oportunidad de FMCh en esta localidad lleva a cabo un itinerario formativo de Mantenimiento en el, también marista, Hogar Champagnat. A través de esta iniciativa formativa, ayudan a jóvenes a integrarse y acceder al mercado laboral. Esta formación combina un trabajo en competencias personales y el aprendizaje técnico con una vertiente social, ya que el alumnado participa en la mejora y reparación de viviendas afectadas por la DANA. Aunque ha pasado el tiempo, todavía hay personas y familias que necesitan este apoyo, lo que convierte la experiencia en una oportunidad de aprendizaje con impacto directo en la comunidad.
Cabe destacar que uno de los principales retos es la continuidad del alumnado en los procesos formativos. Muchas de las personas participantes atraviesan situaciones personales complejas, donde la formación no siempre puede ser una prioridad. Por ello, el acompañamiento cercano y flexible resulta clave para adaptarse a sus circunstancias y seguir ofreciendo oportunidades reales de crecimiento.
En conjunto, la Escuela de Segunda Oportunidad se consolida como un entorno donde aprender, reconstruir caminos y generar nuevas oportunidades es posible.



